Juego entretenido y bastante corto, con unos gráficos simples y coloridos (parecen sacados de una Wii). La historia no da para mucho y los escenarios son sencillos y para mi gusto, escasos de objetos con los que interactuar. Para resolverlos no sólo hay que tragarse los objetos por el agujero, sino resolver sencillos puzles.
Algunos logros pueden servir para alargar artificialmente la vida del juego, pero sólo para coleccionistas.
Para resumir, el juego me ha gustado, pero creo que podía haber dado mucho más que las apenas dos horas que he **** en superarlo
Es con diferencia el que menos he disfrutado de los 3 de la saga, ya que sigue siendo el mismo juego de rompecabezas, pero pierde el espíritu original, del estilo de cristalera que tenían los dibujos. Dichos dibujos en esta tercera entrega parecen hechos de forma muy genérica y sin alma (tal vez usando IA) y, pese a que en la segunda entrega comentaba que era demasiado continuista, en esta tercera, la evolución no me parece que haya sido para mejor.
Se han introducido nuevos cortes de tabla (fragmentos, química y panal) y modos de juego (inundación, iris y bol), pero ofreciendo mayor variedad, tampoco es que aporte nada especial, siendo el estilo clásico el que supone un reto más entretenido. Para terminar de hacerlo más monótono, ahora todos los puzles son un círculo perfecto, tienen una dificultad similar (los niveles finales de los anteriores eran un verdadero reto, lo que daba sensación de progreso) y ni se han molestado en acompañar los dibujos con esas pocas líneas de texto que aportaban algo de historia y misterio al juego.
Sigue siendo entretenido y ofrece muchas horas de diversión por un precio muy asequible, pero ha perdido mucha frescura e interés, al menos para mi
Esto es lo que pasa cuando a Skyrim le quitas los dragones, el inventario, los personajes, la lucha, la magia, los caballos, la diversión, las misiones, los mapas y cualquier tipo de objetivo. Sólo paseas por el prao mientras un señor pretencioso te cuenta una historieta de 5 minutos (para los 34 párrafos que hay, no hubiesen perdido mucho en doblarlo a cualquier idioma), la cual ni siquiera es que sea muy comprensible. A esto no se le puede llamar juego, ya que sólo presionas un botón para ir hacia delante y giras en las curvas. Lo terminé porque al fin y al cabo es corto, pero me pareció una pérdida de tiempo total. Ante las dudas, no es mi primer walking simulator, habiendo disfrutado maravillas como Gone home, What remains of Edith Finch, The Awesome Adventures of Captain Fantastic o The town of Light, también he jugado algunos menos inspirados, como Kholat o Lust for darkness, pero este es el único en el que no he sido capaz de sacar nada de provecho. En definitiva, que solo eché en falta dos cosas en el "juego", un botón para correr y que al menos hubiese durado aun menos, y el propio juego en sí, que no lo encontré por ningún sitio.
Lo primero de todo es que me cuesta muchísimo llamar juego a esto, ya que intervenimos en el desarrollo de la historia tanto como si manejásemos un Power Point, ya que sólo elegimos el momento en el cual pasar a la siguiente diapositiva con transiciones, eso sí.
Pese a todo, hay que darle una nota positiva porque consigue meterte en la historia con muy poco, sintiendo la angustia tanto del autor como del protagonista, que debería ser el principal objetivo de esta experiencia
juego bonito y corto, con mezcla de estilos y estéticas. La historia se supone que es hermosa, pero sinceramente no terminé de entender lo que me querían contar.
El juego se resume en 6 capítulos en los que vamos resolviendo una serie de puzles que nos permitirán encontrar los diferentes colores que necesitamos para componer nuestras obras.
El juego presenta algún que otro error, como un control un tanto tosco y, sobre todo algunas partes en las que se queda parado por unos segundos, impidiéndonos avanzar hasta que pase un tiempo determinado.
Es original y bonito, pero nada memorable
El juego es recomendable, pero tiene algunas sombras que le restan puntos.
Destacable en su diseño artístico, con unos gráficos coloridos, una banda sonora notable y una buena historia sobre la familia, las diferentes culturas y los problemas a los que se tienen que enfrentar los inmigrantes. Pero el problema es que básicamente es una historia con algunos toques de interactividad (que realmente no parecen tener importancia en el desarrollo del juego) y salpicado con unos minijuegos de cocina que le dan un toque divertido, pero demasiado escasos, pasando mucho más tiempo leyendo que jugando.
A esto hay que sumarle que el juego no está localizado al español (de hecho, sólo está en inglés), lo cual es imperdonable en un juego en el que la historia es la protagonista
El juego es mono y entretenido, pero se acaba antes de que empieces a cogerle el gusto. He **** apenas 15 minutos en terminarlo y no tiene ningún tipo de rejugabilidad. En los 2000 probé minijuegos de flash que me ofrecieron más tiempo de entretenimiento
Juego claramente inspirado en Overcooked, con unos gráficos más realistas y en el que en vez de recetas de comida y fogones, preparamos pociones en calderos. Las mecánicas son básicamente las mismas, con algún giro de tuerca original, como tener que cultivar algunas plantas o conseguir ectoplasma de los fantasmas. De primeras el juego parece más soso que el título de referencia, pero a medida que vas avanzando, se hace cada vez más atractivo y adictivo, teniendo una dificultad elevada (incluso en el nivel fácil), pero bien medida en casi todos los niveles, lo que hace que con un poco de insistencia, se logren superar sin llegar a ser frustrante.
Por supuesto también hay que comentar que es un juego que se disfruta en compañía, siendo más accesible cuantos más jugadores intervengan (es bastante más fácil con 3 jugadores que con 2).
En la lista de defectos, destacar que se necesita bastante precisión a la hora de coger/soltar objetos y atravesar puertas. Es mucho más fácil de manejar con mando, aunque por contra, se agradece usar el teclado cuando tienes que desplazarte de forma precisa en línea recta (¡malditos puentes!)
Juego feo y bastante cutre , con un aspecto infantil y gráficos que casi parecen hechos en flash, pero es tremendamente entretenido y de lo más adictivo. Es una gozada empezar con una pequeña bolita llevándote por delante chinchetas y azucarillos y terminar arrasando cargueros, estadios e incluso islas.
A veces es un poco frustrante no poder superar un pequeño escalón, pero por lo demás, la diversión está garantizada
Podríamos definir este juego como un Inside con algo más de color y en 3D. Más corto, mucho menos pulido y entiendo que ambientado en una mala noche en el País Vasco, por eso de que el protagonista va con la cara tapada y malos pelos, huyendo de la "policía", quién sabe si a poner alguna bomba lapa o a pegar algún tiro en la nuca.
El juego en sí está bien y más aún tratándose de un juego gratuito, pero le lastra bastante su escasísima duración (apenas media hora), una animación algo tosca del protagonista (el salto es bastante regulero y a veces la animación de caminar se traba y el personaje se mueve arrastrando lo pies) así como cierta incomodidad a la hora de mover cajas. Tampoco le sienta muy bien el paso a las 3D, pues es más complicado manejar al personaje y en ocasiones se puede desaparecer en el escenario.
Por contra, tiene una ambientación bastante potente y opresiva (aunque lejos del mencionado Inside) y un arte y sonido muy destacable. Luces y sombras que no impiden que recomiende probar el juego para echar un ratillo a coste cero
Juego bien hecho, bonito, emotivo y corto (en hora y media se pasa sin problema). En el apartado técnico es donde menos brilla, ya que, pese a ser resultón, las animaciones son poco fluidas.
Siguiendo la línea que en su día marcó Limbo, nos encontramos con un juego que mezcla plataformas y puzles, aunque en este caso es más sencillo y de menor duración, ofreciendo por contra un mayor colorido.
Siendo un juego muy destacable, lo que más brilla para mi es la voz del narrador, que hace un trabajo excepcional, así como una historia simple pero entrañable, con algunas gotas de tensión. Magnifica manera de estrenarse para un pequeño estudio como es este Kaleidoscube
Pues el juego tenía buena pinta y tenía bastantes expectativas, pero ha sido una gran decepción.
Llevaba muchísimos años sin jugar un JRPG, antes incluso de que Final Fantasy se pusiese de moda, y la verdad es que ha sido un regreso bastante deprimente.
Y no hablo del apartado técnico, pues la primera mitad de los 2000 no dejó grandes maravillas visuales (los inicios del 3D fueron duros) pero hay varios aspectos que dejan mucho que desear. El principal es el combate, que me pareció inmanejable en su modalidad semiautomática e indescifrable en la manual. Y es que la segunda queja engloba a todo el juego en sí, ya que, entendiendo que se trata de un juego originalmente de consola y tendría un maravilloso manual de esos de antes, que te explicaban el funcionamiento de los juegos, pero en su port a PC ni se incluye el manual, ni hay un tutorial in-game que te enseñe el funcionamiento de los aspectos más áridos del juego. Hasta tal punto llega la falta de información que ni siquiera era capaz de salir de él, teniendo que tirar del socorrido Alt+F4 para despedirme de él.
Una pena que se hayan currado tan poco algo tan básico, que impide disfrutar del juego a personas que no tengamos soltura con este género
Magnífico juego que mezcla mecánicas de aventura gráfica con plataformas y puzles, muy del estilo del mítico The Cave, que curiosamente se publico unos meses antes, con el que también comparte grandes dosis de humor. Intenté jugar este juego hace unos 5 años, pero fui incapaz de jugarlo usando el teclado, pero con mando, la experiencia cambió radicalmente, lo que me permitió disfrutar de esta joyita. La estética es francamente curiosa, ya que no sólo tiene unos gráficos caricaturescos, sino que los personajes son planos, como si fuesen un papel (incluso una máquina nos reimprime después de cada muerte). Igualmente los escenarios se representan con trozos de cartón y papel, pintados a mano y los objetos que podemos utilizar son pegatinas que podemos despegar del **** historia es sencilla, pero divertida. Nuestro protagonista, volviendo a casa del trabajo sufre un accidente, cayéndole una cápsula en la cabeza, que contiene un alien que termina introduciéndose en su cerebro, apareciendo una mano rosa que sale de su cabeza y nadie más ve. Este discreto apéndice le da una serie de habilidades, como alcanzar zonas inaccesibles, revolver las mentes del resto de personajes y hacerse con diferentes objetos e incluso ideas que obtengamos de las mentes **** juego es extremadamente divertido, ágil y bastante corto, por lo que nunca se hace pesado. Los puzles son bastante lógicos y cercanos, lo que evita que estemos paseando por los escenarios de forma **** gran acierto volver a este juego, porque ha sido todo un descubrimiento
Se trata de un juego original, bonito y con una estética curiosa, basada en texturas toscas y escenarios realizados con un puñado de polígonos, aunque con un encanto especial. La idea es muy buena, aunque se le podía haber sacado mucho más partido si se diese un poco más de información, pues de primeras no tienes ni idea de qué hacer, por lo que terminas moviéndote sin tener un objetivo.
Básicamente somos un tejón que tiene que cuidar de sus crías, alimentándolas y evitando los peligros que pueden a llevar a dejarnos sin descendencia. Nos encontramos en un bosque con distintos peligros, crecidas en los ríos, aves rapaces, incendios y cosas similares, pero en ningún momento tuve claro cuál era el objetivo final del juego, más allá de desplazarme desde el inicio al final de un mapa muy lineal.
El juego tiene encanto, pero le falta algo para ser disfrutable más allá de su originalidad y su apartado visual
Hermoso juego donde tomamos el papel de una chica que se dedica a arreglar cosas y llega a un pueblo para disfrutar de sus fiestas, mientras se dedica a ayudar a los habitantes con reparaciones varias, con las que se saca algo de dinero.
Cada capitulo nos cuenta una pequeña historia donde terminamos reparando diferentes aparatos eléctricos o mecánicos para, según avanza la historia terminar reparando relaciones y vidas.
Es un juego sencillo, modesto y corto (muy corto) a la par que entrañable y sensible, con una estética muy cuidada y una bonita banda sonora. Se agradece sobremanera la traducción y, sobre todo un doblaje muy profesional, del que podrían aprender muchas compañías millonarias
Pues tengo que decir que no me ha gustado el juego. Llevaba muchos años sin tocar una aventura de Holmes, desde el añejo Caso de la rosa tatuada, que también me decepcionó. No voy a quejarme de los gráficos, pues son aceptables para su época, pero he terminado el juego sin hacerme a sus controles, que me resultan de lo más incómodo que he probado en una aventura point & click. El ritmo del juego es tremendamente lento, con desplazamientos eternos de los personajes, errores en la detección de colisiones, puzles nada intuitivos, movimientos muy ortopédicos, objetos difícilmente visibles en el escenario, errores de traducción (algunos incluso explicando mecánicas claves del juego, como los cuestionarios con los que finaliza cada día), doblajes muy planos, en los que el actor interpreta una frase sin conocer el contexto en el que se pronuncia y alguna que otra salida inesperada al escritorio. La música se hace muy repetitiva y machacona y, por mucho que lo intenté, no conseguí bajar su volumen.
Lo más rescatable es la historia, aunque se vuelve predecible demasiado pronto, ya que, salvando algunos giros secundarios que se dan en los dos últimos días de la historia, resulta bastante obvio quién es el asesino desde casi el principio
En definitiva que se trata de una pobre versión de Holmes en un juego que decididamente no pasará a la historia
Se trata de un beat 'em up con una cierta dosis de RPG de estética comic con personajes cabezones bastante simple que no pasa de ser un juego para móviles con pretensiones. Los toques de RPG se consiguen con una básica gestión del inventario, ya que podemos equipar diferentes armas, cascos y power ups de varios niveles y rarezas.
En definitiva, un juego entretenido para un rato, aunque poco más se le puede pedir por sus mecánicas simples y su guión y personajes genéricos y trillados
Al contrario de lo que pasó con la expansión de Diablo 2 (claro referente de este juego), en este caso nos encontramos con una expansión que aporta pocas mecánicas nuevas y no demasiado relevantes, pero sin embargo trae un acto final en el inframundo que probablemente sea el mejor de todo el juego
Siempre he pensado que se trataba del alumno aventajado de Diablo. Menos oscuro, más educativo, y más vivo. Obviamente también lo supera con creces en el aspecto técnico, aunque la historia es bastante más floja.
Al contrario que en la saga de Blizzard, aquí las habilidades son menos importantes, lo que hace que sea más complicado avanzar en el juego y nos tocará morir con mayor frecuencia, topándonos en ocasiones con algunos enemigos de élite que nos pondrán las cosas muy complicadas (me acuerdo de una maldita araña eléctrica que ni con 20 niveles por encima del suyo fui capaz de cargármela).
Le he dedicado cientos de horas y, gracias a las expansiones sigue instalado en mi equipo y de vez en cuando me echo una partidita
Siempre he pensado que, tratándose de un juego claramente inspirado en GTA y, a pesar de contar con menos recursos que Rockstar, Illusion Softworks creó un juego que no sólo puede competir en igualdad de condiciones, sino que en algunos aspectos incluso lo supera.
Nunca me he sentido atraído por las historias cuyos protagonistas son criminales, pero en este caso se consigue una inmersión y empatía con nuestro alter ego muy alta.
Evidentemente es difícil jugarlo hoy en día, con unos gráficos muy obsoletos, por lo que se agradece enormemente el trabajo realizado en la Definitive Edition para actualizar este gran juego, aunque la verdad es que hace poco, más allá de un lavado de cara, porque la magia del juego ya estaba ahí cuando lo jugué hace 20 años, con una ciudad viva y en constante evolución, que se hace evidente con los modelos de coches, cada vez más modernos, que aparecen en cada capítulo.
Parecía imposible, pero esta expansión logró superar el nivel de Diablo 2, implementando nuevas mecánicas y clases, corrigiendo algunos desequilibrios de clases y elevando un juego sobresaliente hasta llegar a la excelencia.
La única pega que le puedo poner la encuentro en el nuevo acto que alarga la historia y es que aumenta las horas de juego estirando al máximo un escenario que termina volviéndose repetitivo, especialmente la subida al monte Arreat. Tampoco ayuda mucho la gran dificultad que tiene derrotar a Baal, que obligatoriamente se tiene que superar en solitario, al contrario de lo que pasaba con Diablo en el acto 4.
Por lo demás, se trata de una de las mejores expansiones que nunca he jugado (si no la mejor y más completa)
Sólo puedo decir cosas buenas de este juego, que probablemente sea al que más horas he echado en mi vida, ya que lo he estado jugando durante unos 17 o 18 años, sin que haya perdido su encanto, pese a que haya sido muy superado a nivel técnico. Me resulta mucho más jugable que sus sucesores, aunque menos épico, con una dificultad equilibrada (Las cosas se ponen bastante serias a partir del 4º acto en el nivel pesadilla) y el único defecto que le veo es que te puedes tirar más de una hora entre un teletrasportador y otro, lo que impide guardar el progreso.
También merece mucho la pena el multijugador, donde aún se podían encontrar muchas partidas abiertas la última vez que jugué (en 2019).
La historia, pese a ser algo secundario, está muy bien organizada y, pese a ser un juego en el que prima la acción, te hace involucrarte con los personajes. Asímismo, las clases de personaje están muy bien equilibradas y se puede disfrutar con cualquiera de ellos.
El único motivo por el cual no le doy un 10 es que después saldría la expasión Lord of Destruction que elevaría el juego hasta la excelencia
No soy nada amigo del pixel art, pero reconozco que este juego tenía un pintón. Claro, el problema es que hubo algún hijo de Satán japonés que decidió inventar los Souls y un atajo de masoquistas que decidieron disfrutar del sufrimiento que este tipo de juegos proporcionan. Entre todos ellos pusieron de moda convertir los videojuegos en un suplicio y han conseguido que decenas de juegos impresionantes en su ambientación y estética pasen a ser insufribles. No es la primera vez que me pasa pero espero fijarme bien para la próxima y huir de todo aquello que lleve la etiqueta "Soulslike", porque salgo de este juego habiendo perdido casi una hora de mi vida sintiéndome frustrado al ser incapaz de superar siquiera al primer enemigo (es más, ni siquiera acercarme a ello) en alrededor de una veintena de intentos.
Por mi parte, desarrolladores, podéis meteros vuestros queridos Soulslike por el agujero más inmundo de vuestra anatomía como penitencia por mi sufrimiento, que yo seguiré vomitando mi todo mi repudia hacia el Miyazaki cara pan de los cojones y todos sus seguidores
Genialidad incalificable. Probablemente el juego más extraño que haya jugado nunca. Obviamente no es un juego para todos los públicos, pero sin duda tiene ese aire retro, esa mala leche y esos guiños a los videojuegos clásicos que, unidos a unos puzles generalmente bien diseñados, hacen que merezca la pena. Un gran juego con un envoltorio de 8 bits, aunque bastante cortito, eso sí
Juego divertido e interesante en el que una y otra vez vivimos la misma aventura, y según elijamos distintas opciones, podemos alcanzar más de una veintena de maneras diferentes de morir, tras lo cual la historia se reinicia, hasta que demos con la combinación de elecciones correctas que nos lleven al ansiado final feliz de la historia (en mi caso lo conseguí al 6º intento).
El apartado técnico, pese a ser limitado, es vistoso y resultón, con gráficos tipo cartoon, un sonido aceptable y un narrador que te mete en la historia mientras va soltando chascarrillos de forma ocasional.
Pese a que los escenarios se repiten constantemente, se van abriendo caminos nuevos en el mapa, lo que hace que no siempre tengas que jugar igual.
El combate, sin ser sencillo, tampoco es frustrante (si un manco como yo ha conseguido terminárselo, muy difícil tampoco debe ser)
Como aspecto negativo, decir que los enemigos son muy poco variados, ya que apenas nos encontramos 6 tipos diferentes, lo que hace que puede hacerse un poco monótono.
Jugar con mando es casi obligatorio
Personalmente no puedo recomendar el juego, ya que no soy partidario de volver a mecánicas obsoletas y que pensaba que estaban felizmente olvidadas. No es ser original, es involucionar. Lo mismo para quien no tuvo que sufrir las aventuras conversacionales tiene su aquel, pero para quienes lo hicimos se trata de un ejercicio de pedantería similar al de hacer películas mudas en el siglo XXI o decir que el sonido de los vinilos es más puro, con todos sus insufribles ruidos y chasquidos. Este juego representa para el mundo del entretenimiento lo mismo que el uso de sanguijuelas y emplastos a la medicina y es que es mejor dejar ciertas cosas en el pasado.
Eso sí, respeto a toda esa gente a la que le ha gustado esta tortura de juego, igual que también hay gente a la que le gusta que le hagan tactos rectales en lugar de técnicas más modernas y menos invasivas
Sinceramente, aguanté hasta que empezaron a hacerse presentes las mecánicas soulslike con el primer oponente gordo. Personalmente me atrae otro tipo de juego donde la frustración no sea uno de sus ingredientes principales.
En el poco tiempo que pude dedicarle, comentaré como puntos más positivos que la ambientación está bastante lograda, que técnicamente es vistoso y sobre todo, el doblaje al español es muy bueno, agradeciendo enormemente que empresas poco conocidas se tomen la molestia de hacer un doblaje profesional, cuando lo habitual es que directamente no se doble o se haga de manera lamentable, sin entonación y sin transmitir emociones.
Por contra hay algo que me resultó absurdo, y es que con un equipamiento tan poderoso que puede llegar hasta a recrear en realidad aumentada una situación que no se ha vivido, tan solo recopilando unas pocas pistas, es incapaz de generar un mapa para no estar dando vueltas como un idiota.
Se lo recomendaría a quien quiera probar un soulslike con ambientación espacial, pero desde luego no es mi estilo de juego
Juego bonito, introspectivo, atmosférico y relajante, de esos en los que pasa el tiempo sin que te enteres, aunque con dos pequeños problemas. El mayor de ellos es que avanzas mientras juegas, pero sin saber por qué motivo tienes que hacerlo. Lo haces porque es lo único que puedes hacer y se disfruta, pero sin saber cuál es tu objetivo, ni siquiera una vez terminas el juego.
El segundo defecto es que todo es tan minimalista que ni siquiera te explican las mecánicas básicas y todo se basa experimentar llegando a zonas avanzadas del juego sin saber que podías hacer determinada acción o cómo llevarla a cabo.
Pese a estos defectos, me parece un juego maravilloso para disfrutar de una **** relax
Se trata de un juego muy difícil de valorar, ya que está muy bien hecho tanto a nivel técnico como argumental, te mantiene pegado a la silla y es tremendamente inmersivo. Sin embargo, como buen walking simulator es lento y para colmo trata una historia muy dura que te deja mal cuerpo y te hace perder la cada vez más escasa fe en la especie humana.
Vivimos la historia de Reneé, una muchacha italiana que, en plena época fascista y tras desarrollar una serie de traumas mentales, termina recluida en un sanatorio mental donde sufre todo tipo de vejaciones y abusos por parte de buena parte del personal del centro, y es que apenas se nos ofrecen 3 rayos de luz en ese "idílico" town of light, donde más que buscar la sanación de los internos, se convierte en un contenedor donde desechar todo lo que incomoda a la sociedad.
Como nota diferenciadora con respecto a otros juegos de este tipo, nos encontramos que no es tan lineal como suele ser habitual, lo cual tiene la parte positiva de que en algunos puntos tenemos una mayor libertad de exploración, pero a la vez hace que nos perdamos un poco y no tengamos claro cuál es nuestro objetivo.
Como resumen podríamos decir que es un muy buen juego que por su temática se hace complicado de disfrutar, dejándome un sabor agridulce en los labios
No puedo negar que el juego llama mucho la atención por su apartado gráfico, con una ambientación soberbia, pero la verdad es que es de lo poco salvable del juego, al menos hasta donde yo aguanté.
En apenas 2 horas de juego terminé hasta las pelotas de niñatos fiesteros y un gameplay basado en consumir alcohol sin tener una utilidad clara, con diálogos eternos y sin pies ni cabeza. Si a eso le unimos que los diálogos están en un inglés americano de esos que se comen la mitad de las letras, atropellando unas palabras con otras, haciendo que no sea capaz ni de entenderlo ni de leer los subtítulos por la velocidad a la que desaparecen, queda un subproducto destinado al prototipo de yanqui universitario escapado de la fraternidad de kappa beta tau, que si realmente existiera un dios, borraría de la faz de la tierra
Entretenida e interesante aventura en la que asumimos el papel de un conserje con pocas luces (yanqui promedio) que trabaja en una empresa armamentística (yanqui promedio) que por azares del destino se ve obligado a salvar la humanidad (yanqui promedio) por un problema que su propia empresa a provocado (yanqui promedio).
Se trata de un juego bastante minimalista tanto en los gráficos como en el sonido, pero muy apañado en ambos casos. Los puzles son lógicos y de dificultad moderada, siendo el apartado más negativo del juego su nula rejugabilidad, lo cual no ayuda en un juego que se puede terminar sin problemas en 3-4 horas
Magnífico juego de puzles de duración limitada, buenos gráficos y excelente ambientación. Lo más importante es que los rompecabezas, sin ser frustrantes, suponen un buen desafío.También cuenta con la ventaja de que, al desarrollarse en un espacio reducido, siempre tienes la solución al alcance de la mano y, generalmente, si no la encuentras prueba a usar el monóculo que te dan al principio de la partida, que te ayuda a encontrar pistas ocultas
Agradable sorpresa, y es que llevaba tiempo sin disfrutar tanto con un ARPG. Es cierto que tiene sus defectos, como la imposibilidad de llevar kit médicos para usarlos cuando los necesites y es que hay zonas que se complican bastante ante la imposibilidad de curarse, ya que los enemigos mecánicos no sueltan ningún tipo de ayuda. También se hace un poco cansino el desplazamiento y el mapa al tener varios niveles, complica bastante llegar a algunos sitios (hubo personajes con misiones secundarias a los que fui incapaz de llegar). A veces el juego tiene un extraño lag en el cual las cajas se rompen o los enemigos muere un segundo después del impacto.
Pero en general destacan las cosas positivas del juego, con unos gráficos sobresalientes, una ambientación ciberpunk soberbia y uno de los mundos más vivos que he visto en mi vida. El multijugador cooperativo tiene una pinta estupenda, aunque no lo he probado, ya que soy lobo solitario y llevo sin jugar en multijugador desde Diablo 2 XD .
La historia tal vez sea de lo menos currado del juego y los personajes no tienen apenas importancia en el desarrollo de la historia, lo que hace que pierda algo de inmersión.
Por último, comentar que la última misión del juego es bastante frustrante, complicada y con checkpoints poco acertados, lo que obliga a repetir diálogos e incluso fases enteras si te atascas en los últimos combates. Reconozco que a punto estuve de no terminar el juego al atascarme bastante en los últimos combates y es que **** una semana en superar la última misión, mientras que para el resto del juego empleé 10 días
Aventura de plataformas 2.5D que mezcla la resolución de puzles (no demasiado complejos) con cierta dosis de acción en un mundo distópico en el que una epidemia ha convertido en zombies (sombras los llaman en el juego) a la mayoría de la población. Somos un guardabosques que está intentando localizar a su mujer e hija entre el caos.
Toma el estilo de juego de Limbo, pero con unos gráficos más realistas, le añade algo de combate y una ambientación que parece sacada de 28 Días después.
No es una obra maestra, pero lo cierto es que aprueba con nota tanto en historia como en gameplay y sobresale en su vistoso aunque oscuro apartado técnico. Te obliga a morir muchas veces, ya sea por experimentar, buscar zonas ocultas o simplemente por la dificultad de algunos escenarios (sobre todo en el 3er acto), y es que hay veces que el control no es del todo fluido y tiene algunos pequeños bugs, como zombis a los que golpeas y de repente te aparecen más cerca de lo que estaban antes del golpe.
Lo más chocante del juego es que, aunque tiene puntos de control, si sales del juego, te obliga a empezar desde el inicio de la escena, y no desde el punto de control donde lo dejaste, lo cual es un tanto frustrante si lo dejaste justo tras pasar el escenario en el que llevabas una hora atascado.
En definitiva, que es un juego muy disfrutable y recomendable, aunque esté lejos de ser un juego top
El juego es entretenido, con un planteamiento simple y unos gráficos del siglo pasado, pero de disfruta bastante.
Tiene ciertas dosis de estrategia a la hora de combinar los tentáculos y colocarlos de una manera compensada, pero llega a un punto que por mucho que lo he intentado, no puedo pasar de nivel, por lo que terminó aburriéndome tener que pasar una y otra vez por lo mismo para caer siempre en el mismo punto
Pues sinceramente no tengo ni idea de cómo se juega a ésto. Vale, es un beat em up de estilo clásico con una ambientación más moderna, pero no tengo ni idea de qué tengo que hacer con todos los objetos que aparecen ni cómo afectan al desarrollo del juego o de la historia, lo que me ha sacado totalmente del juego
Siendo un habitual consumidor de rol, la verdad es que este juego me ha dejado bastante indiferente. Tiene unos gráficos vistosos y coloridos y buena ambientación, pero todo en él es tremendamente genérico. Continuamente te enfrentas a los mismos enemigos, obteniendo siempre las mismas 5 o 6 armas y 3 o 4 armaduras con el mismo valor. El sistema de combate es poco ágil e intuitivo, así como las habilidades especiales, que te hacen seleccionar la habilidad y arrastrar sobre quién vas a usarla. De no ser por la pausa, sería inmanejable, pero al mismo tiempo, dicha pausa resta dinamismo al juego.
Si a esto le añadimos que no está localizado al español, me dio mucha pereza dedicarle tantas horas para seguir avanzando
Creo que perdieron una buena oportunidad para destacar, pero se quedó en un JDR del montón
No se trata de un juego memorable, sólo es un intento de seguir la estela dejada por The Legend of Grimrock, quien unos años antes se atrevió a recuperar con mucho éxito las obsoletas mecánicas del rol clásico, moviéndose por cuadrículas.
Sin embargo, el juego está bastante entretenido y nos ofrece todo lo que se puede esperar de estos juegos, combates, tesoros, trampas, interruptores, equipamiento, niveles y atributos que, eso sí, se desarrollan de forma automática.
El arco de dificultad está bien medido (al menos en el nivel normal que es el que jugué) y, quitando un par de combates contra varios adversarios a la vez que son un verdadero reto, te permite acabar en juego en un par de días, sin tampoco tener la sensación de luchar contra enemigos debiluchos.
Echo de menos poder deshacernos de muchos artículos que ocupan un lugar en el inventario desde el principio del juego, pero sin utilidad ninguna pasada la mitad del mismo, así como un cambio de armas o magias más ágil que ayudaría a plantear otras estrategias de juego durante los combates.
La banda sonora es bastante variada y no llega a ser molesta, aunque para nada inmersiva.
Por último comentar que los gráficos son bastante limitados para la época en la que salió el juego y la forma en la que se acerca el enemigo final es bastante pobre, con un efecto que podía parecer pasable a principios de siglo, pero que en pleno 2016 da cosita verlo
El mayor defecto del juego es que quiere intentar hacer muchas cosas de otros juegos y se queda en un batiburrillo que no termina de convencerme.
Es poco amigable de manejar, siendo demasiado lioso el combate, incómodo el desplazamiento por el mapa y con una vista que a veces ni siquiera deja ver a todos los personajes en pantalla o meterte sin querer en luchas para las que no estás realmente preparado. La curva de dificultad ni siquiera creo que esté bien medida y a ratos parece el típico juego de combates automáticos de móvil, (aunque sin microtransacciones, por suerte). Apenas una hora fue más que suficiente para quitarme las ganas de seguir jugando pese a que me llamaba bastante la atención por su estética e historia
Excepcional juego de la época en la que Ubisoft era una empresa seria, que nos cuenta la historia de cómo la ambición y los caprichos de los poderosos pueden llegar a destrozar la vida de los más humildes, a quienes se convierte en carne de cañón en las más miserables guerras, defendiendo algo que nunca les afectará en lo más mínimo.
Pese a que el protagonista es Emile, un granjero de mediana edad que es obligado a alistarse en el ejercito francés para combatir en la Primera Guerra Mundial, llegamos a manejar hasta 4 personajes más, que son Freddie (el típico yanqui sediento de venganza que tiene que salvar a la humanidad), Walt (un entrañable perro de rescate que nos sacará de muchos apuros), Anna (una estudiante de veteriania belga que termina trabajando como enfermera sobre el campo de batalla) y Karl (yerno alemán de Emile, deportado tras el inicio de la guerra y obligado a alistarse en el ejército alemán).
Cada uno de ellos tiene sus habilidades especiales que nos ayudarán a resolver los puzles para ir avanzando en la historia. Pero no sólo de puzles vive este juego, sino que tiene un gameplay variado que lo hace muy dinámico, mezclando fases más sesudas con otras de persecución, habilidad, odiosos QTE (no demasiado complejos esos sí) y hasta combates con jefes finales.
Como guinda al pastel, el juego nos ofrece información cultural sobre la Gran Guerra y las condiciones en las que vivían tanto soldados como ciudadanos, historias sobre las batallas y los avances tecnológicos de la época a la vez que vamos recolectado una serie de objetos coleccionables (algunos de ellos realmente bien escondidos) que también nos ayudan a entender la vida en aquellos tiempos. Lo mejor de todo es que una vez terminada la historia, puedes volver a jugar los capítulos sueltos para conseguir encontrar todos los objetos, sin necesidad de rejugar la historia completa, como pasa en otros juegos, lo que aporta rejugabilidad sin alargar de forma abusiva las horas de juego
El juego me ha gustado, mezclando humor de todo tipo (negro, infantil, escatológico, dobles sentidos) con una trama más turbia y siniestra, siendo el personaje de Misfortune entrañable con su inocencia infantil. La historia está bien, sin ser excelente y tiene una duración acertada para el tipo de juego que es, aunque no tiene gran rejugabilidad, más allá de los completistas y coleccionistas de logros. Tiene dos finales, pero da pereza volver a jugar el juego entero buscando las dos chorradas que se te pasaron en la primera partida.
Y es que el juego está bien, pero no tiene más aliciente que pulsar donde el juego te dice que pinches, tomar alguna decisión de escasa trascendencia en el resultado final del juego, y estar atento para lanzar purpurina en los puntos exactos
Con una estética y formato que, salvando las distancias me recordó a la serie de animación francesa de Minúsculos, la verdad es que el juego entra por los ojos, con unos personajillos tiernos y entrañables y, lo cierto es que los dos primeros capítulos me parecieron muy entretenidos y, aunque el juego carece de toda lógica (básicamente hay que pulsar sobre todo, pues no sabes dónde encontrarás un nuevo logro o cómo desbloquearás el camino), tenía su gracia.
El problema llegó con el 3er capítulo, que se convierte en un laberinto de ramas, sin saber dónde te has dejado algo por hacer ni lo que afectará lo que haces en un escenario particular. Para colmo, no sé si el juego se me bugueó, pero pulsando en uno de los bichos NPC, dejé de poder moverme por el escenario, me dio mucha pereza empezar el capítulo desde cero y terminé abandonando el juego.
Una lástima, porque suelo ser bastante aficionado a este tipo de juegos y me hubiese gustado terminarlo, aunque en este caso me dio la sensación de que el juego se fue demasiado "por las ramas"
Gran juego de puzles con un apartado artístico sobresaliente, oscuro y en ocasiones angustioso (El puzle giratorio del tren en el la cámara también gira a medida que lo intentamos resolver, me puso un nudo en el estómago). Destacar también que no existe más banda sonora que la melodía que suena durante los créditos finales, todo lo demás son efectos ambientales que consiguen una inmersión total.
Lo único que no me ha gustado del juego es que no tiene ningún tipo de historia y sólo son una serie de rompecabezas sin un nexo real que te haga empatizar con el personaje.
Jugué las dos expansiones. La de la torre es brillante, pero la de la cripta no me gustó nada, con puzles muy enrevesados y poco lógicos
Más historia interactiva que juego, pero una historia de esas que te tocan la fibra. Desde el inocente punto de vista de un niño tremendamente imaginativo y creativo, nos metemos en una **** del fin de semana, donde poco a poco vamos viendo que la situación que vive nuestro alter ego no es precisamente idílica,Buenos gráficos y un manejo que, pese a no resultarme cómodo de primeras, terminas hacíendote a él
Se puede decir que no he permitido al juego llegar a atraparme, pero lo cierto es que parece que los desarrolladores no tenían muchas ganas de captar nuestra atención. Es cierto que visualmente es una gozada, pero pocos juegos me he encontrado tan poco amigables como éste. Apareces delante de un tren y ni siquiera tienes una ligera idea de hacia dónde ir o qué hacer, no sabes ni quién eres ni qué se te ha perdido en un clima tan inhóspito. Pruebas a moverte con nuestras socorridas "WASD", intentas correr y te cansas a los 10 segundos, intentas interactuar con algo, pero ni los botones del ratón ni la tradicional "E" responden a nada, sin saber si es que no son las teclas que están configuradas o que no hay nada interactivo. Te acercas a las casas y no hay nada que hacer, te acercas al tren y tampoco, buscas algo en el escenario que te sirva de guía y nada. Total, que te pones a caminar sin destino fijo y después de 15 minutos un grupo de árboles inclinados llaman mi atención y me dirijo hacia allí.
Me caigo por un hoyo y caigo en la más absoluta nada, con una ventisca en la que no se ve nada y sin saber cómo aparezco junto a una tienda de campaña en la cual entro pensando que ahora me explicarán algo. Inocente de mi, me sueltan un mapa con coordenadas, una linterna y una brújula en la que ni siquiera sé distinguir el norte del sur, porque están en caracteres cirílicos (supongo) y a tirar millas de nuevo entre la ventisca, sin más guía que unas anotaciones de coordenadas en el mapa. Y hasta aquí aguanté
Estupendo juego para los que les guste perderse por los bosques y esas cosas, pero para los que somos 100% urbanitas, es una pérdida de tiempo que hubiese mejorado considerablemente con un simple tutorial de 5 minutos
El juego la verdad es que deja bastante que desear en casi todos los aspectos, salvando el apartado artístico, donde sobresale, no ya por sus gráficos, sino por su ambientación, con una curiosa mezcla entre mitos de Lovecraft y el imaginario de H.R. Giger, a lo que se le suman altas dosis de perversión, especialmente en un último capítulo sacado de las pesadillas de un degenerado enfermo.
Mención especial merecen la decoración de la mansión, con estatuas, estatuillas y objetos de lo más bizarro.
La historia tiene un buen planteamiento, pero no la veo bien desarrollada, ya que si no encuentras los libros y notas donde se explica todo, te sientes bastante perdido y parece que la historia avanza a trompicones.
Y hasta aquí llega lo positivo, pues todo lo demás deja más sombras que luces, con un gameplay tosco, donde muchas veces no tienes ni idea de por donde avanzar, lo cual es ridículo en un juego 100% lineal. Dicha linealidad también es demasiado forzada, con decenas de puertas que no puedes siquiera abrir, dejándote un único camino a seguir.
Te vuelves loco abriendo cajones y armarios (lo normal en un walking simulator), esperando encontrar algo, pero apenas hay objetos con los que interactuar, y la mayoría de éstos, sólo puedes verlos y no tienen ninguna utilidad, por lo que al final terminas dejando de investigar y sólo tiras hacia adelante, buscando el final del juego.
Por último, toca hablar de los puzles, que son lo peor del juego. Pasamos de algunos obvios, que resolvería un niño de 10 años, a otros sin sentido ninguno que sólo resuelves tirando de guías o algo tan triste como probar combinaciones a lo loco hasta dar con la correcta.
Estoy convencido de que si este juego no tuviese el reclamo del sexo, no hubiese tenido ninguna repercusión, porque es bastante mediocre en general
El juego tiene grandísimas ideas y un apartado artístico genial, es fresco y original, pero peca de ser tremendamente monótono, lento y plano.
He intentado ponerme con el juego hasta en 3 ocasiones, pero entre la poca información que tenemos sobre nuestro personaje o lo que tenemos que hacer, lo que me impide empatizar con él, ya que además no pasa de ser un mero espectador, y el poco aliciente que ofrece que todo pase tan despacio en un mapa tan grande, lo cierto es que termino por aburrirme. A esto hay que añadir que el juego no está traducido al español y, aunque entiendo bien el inglés, un juego ya de por si lento y basado en las historias se hace aun más pesado si encima tienes que jugarlo en otro idioma.
Sin duda lo mejor que tiene es juego es el apartado sonoro, con una música bien ambientada y sobre todo las voces, excelentemente interpretadas y que le dan una mayor inmersión e interés a la historia
Esto no es un juego, es una broma de mal gusto. Lo peor de todo es que este juego ha demostrado que el mundo está lleno de trolls. No merece la pena no ya gastar dinero en esto, sino siquiera perder 5 minutos de tu vida con semejante basura
Buen juego de golf, gratuito y con las mecánicas clásicas que instauró la serie Links hace ya más de 30 años. No es sencillo de manejar, pero con la práctica se consiguen buenos resultados. El problema es que el avance, si no le metes dinero, es lentísimo, sobre todo si juegas en solitario. Pero cuando juegas en multijugador online, te encuentras mucho capullo que, cuando hace alguna pifia, sale de la partida y te deja tirado.
Los gráficos, pese a ser resultones para la época, ya han quedado muy desfasados y los jugadores que te encuentras por la academia son clónicos, ya que sólo hay 4 tipos de jugador y todos llevan la misma ropa, ya que los modificaciones estéticas son también de pago.
Las físicas son un tanto exageradas, pero están bien implementadas.
Considero que es un buen juego de golf, de lo mejor que he probado si excluimos los Links, aunque no es para todo el mundo
Juego de strip poker normalito, con final feliz cuando ganas la partida y con imágenes en 3D de lo mas cochinotas.
Según subes de nivel vas jugando contra más chicas en la partida, aunque siempre son las mismas 5 chicas
Te puedes echar una partida de vez en cuando, pero es poker, así que tampoco se le puede pedir que sea muy apasionante
Por cierto, el lunar de nuestro avatar da bastante grima, debería ir al dermatólogo a revisarlo