Es un juego que reune cosas que me encantan: la estética low-poly, los bestiarios, el horror sutil, y los loops de progresión (recolectar para mejorar para recolectar más); y es que es super satisfactorio tanto todo lo que conlleva obtener dinero como el gastarlo en mejoras que te permiten optimizar los procesos y habilidades, ahí consiguieron un muy buen bucle. ¿Lo malo? me enteré poco del final y de ciertas partes de la historia, y puede que debiera durar unas 5h menos. Por el resto cheff kiss.
Empezaré por decir que, al haber visto antes algún gameplay (de un jugador "superior") y alguna crítica, decidí ser ese flojo que juega con el mod de reaparecer cerca de donde palmó y no en el ultimo banco. Me la pela una barbaridad, no estoy dispuesto a quedarme calvo. Y es que es un juego DIFÍCIL. Con el blasón inicial, y después de jugar al hollow knight, el ataque descendente (al no ser realmente descendente, si no en horizontal hacia abajo) creo que se hace difícil de interiorizar, pero una vez lo has hecho... oh dios que placer. La libertad de movimiento aumenta en consonancia con la dificultad del juego y te hace sentir una ninja bailarina. También me encanta el diseño del mapa: vuelves a zonas abandonadas desde hace horas (o días) para completar misiones secundarias, y de pronto puedes hacer algo nuevo que se relaciona con la historia principal. Cine. Visualmente, el juego destaca por una estética "naturaleza a acuarela" muy cuidada. El parallax, los efectos de partículas y la interacción con el ambiente hacen el juego más inmersivo y placentero que el hollow knight, en definitiva, lo han mejorado todo. El único punto malo: me quedé atascado unas cuantas veces porque no sabía cómo llegar a x punto o por el mero hecho de haber pasado por alto un objeto al que ya no hay pistas de cómo llegar, por lo que toca buscar en internet. A veces me sacó un poco de quicio. Aún así, esta contra comparada con el resto de pros es anecdótica.
Neon White es un juego ultra adictivo que te regala la sensación de creerte ninja speedruner. Aunque las mecánicas a veces son algo indefinidas (como por ejemplo la del salto al reventar los barriles rojos, en la que da igual lo cerca que estés del mismo porque la altitud del salto no va a variar), el frenesí, la música y la estética limpia y brillante (neon white) te enganchan a los pocos minutos de empezar el juego. El problema es que cuando ya llevas cierto tiempo jugado, se vuelve repetitivo y empieza a perder la gracia. No voy a hablar de la historia porque ni me enterado de lo que va ni creo que merzca la pena (no lo terminé).
Los personajes de Deltarune (1 y 2) tienen vida propia gracias a sus diálogos, tremendamente originales, graciosos y nada forzados, rompiendo constantemente la cuarta pared. A veces, da la sensación de que es deltarune quien juega contigo y no al revés. Eso si, Lancer es una copia descarada de Papyrus. Estéticamente es un juego precioso, sacado de un sueño, pero lo de los capítulos no me gusta demasiado. Jugué el primero, me encantó, y luego cuando empecé el segundo sentía que no tenía ganas, aunque al final también termino siendo una experiencia muy chula.